PNL: el Poder de la Empatía Exprés

La Empatía es muy importante para las relaciones con los demás, y también para la relación conmigo misma/o.

¿Te gustaría saber cómo hacer Empatía de forma instantánea en cualquier relación? Pues a eso le llamo «Hacer Empatía Exprés».

Un día, Monika, una alumna salvadoreña que había terminado hacía pocos meses su Practitioner en PNL, me escribía un mail que decía lo siguiente:

 
Monika

Monika (a la izquierda de la imagen) con cuatro compañeros de clase de su Practitioner.

 

Hola Eduardo!

Llevo pensando en escribirte desde que el pasado Julio regresé de un viaje a El Salvador (Centro América), porque a la vuelta me pasó algo inesperado.

Vivo en Barcelona hace años, y de todas las veces que he regresado a España viniendo de Latino América, nunca me habían revisado las maletas en la aduana.

Esta vez venía cargada de quesos y crema salvadoreña para un amigo, cosas que en teoría no se pueden traer, y justo en el punto en que salía del aeropuerto, me paró una de las policías de aduana y me preguntó: «¿de dónde vienes?»

En esos momentos sentí mi corazón empezar a pulsar a mil y el sudor comenzar a salir por mi cuero cabelludo.

«De Ámsterdam» contesté, mintiendo a medias para que no supiera que venía de Sur América.

«¿Y antes?», me volvió a preguntar.

Mi corazón siguió latiendo y yo pensaba «¡me van a quitar la crema y a multar!»… y no podía responder.

«Bueno… de Panamá y El Salvador», salió por fin de mi voz.

En esos momentos respiré un poco más tranquila, pero sabía que no había sido bueno esquivar la pregunta y me preguntaba a mí misma si se notaban mis nervios o no.

Pasaron unos segundos y aquella policía me preguntó: «¿A qué te dedicas?»

Todo y que seguí temblando internamente, busqué sus ojos y le sonreí diciendo, «Soy profesora de inglés acá en Barcelona.»

Sus ojos y los míos se encontraron por un momento, y esta persona de cabellos castaños y labios gruesos me dijo: «Pues, ¡bienvenida!»

Y así salí de la Aduana con la crema salvadoreña y el queso petacón para mi amigo, libre de una multa.

Entonces pensé en ti, porque creo que fue una manera de practicar espontáneamente, esa empatía de la que nos hablaste en clase y que ahora no recuerdo el nombre que utilizas 🙂 … y pensé en lo que hace una sonrisa y mirar a los ojos a alguien…

Nunca imaginé que lo que nos explicaste en clase me iba a servir para esto 🙂

Cuando me viene el recuerdo de lo que me pasó, me vuelve la sonrisa a mi cara y pienso, «¡qué bonito!»

Monika.

 
Queso

¡Este es el queso que mi amigo pudo disfrutar, gracias a la empatía exprés! 🙂

 

Cómo puedes hacer Empatía Exprés en 2 Pasos

Pues como nos dice la propia Monika, es muy fácil:

Paso 1: Mirar a los ojos de la persona, y antes de empezar a hablar, mientras mantengo mi mirada en sus ojos…

Paso 2: Sonreírla amablemente (sin forzar), desde mi interior.

Evidencia Científica del Poder de la Empatía Exprés

Además, las conclusiones de un estudio realizado por científicos de las universidades escocesas de Stirling y Aberdeen, publicadas en la sección de ciencia de elmundo.es el 9/11/2007, muestran que cuando hago empatía exprés con otra persona, es decir, cuando la miro a los ojos y la sonrío, soy percibido/a por ella como más atractivo/a, que si no la miro a los ojos y no la sonrío.

Puedes encontrar la referencia a través del siguiente enlace.

Y aún hay más: ese «plus» de atracción se produce independientemente de la «belleza» de la persona que sonríe, y además no se incrementa únicamente el atractivo personal, sino también ¡el atractivo sexual!

Por ello, en el experimento, algunas personas menos «bellas» que miraban a los ojos y sonreían, eran percibidas como más atractivas, que otras personas más guapas que no miraban a los ojos y no sonreían.

 
Mirar y Sonreir

Mirar a los ojos y sonreír.

 

Algunos resultados de la utilización de la empatía exprés por alumnos del Practitioner en PNL

Una compañera de Monika que aparece en la primera fotografía de este post, escribía después de la clase en el wasap del Practitioner: “Chicos, salgo de Hacienda, ¡la empatía exprés es una caña!”

Otra alumna de un curso de Practitioner me escribía: «Utilizo mucho la empatía exprés en mi vida cotidiana, por ejemplo, cuando llego a algún lugar. Ayer, cuando entré en la consulta del dentista, me encontré con la higienista, y… ¡empatía exprés! (la miré a los ojos y la sonreí), y la respuesta fue similar: sonrisa de vuelta con mirada a los ojos, además de una muestra de gran simpatía y un trato exquisito. ¡Gran resultado!»

Y una tercera muestra, también de una alumna del Practitioner: “Lo que más me sorprende es el efecto positivo ‘instantaneo’ que tiene el mirar a las personas a los ojos y sonreírlas, incluso con personas desconocidas, por ejemplo haciendo las compras de navidad: te atienden muchísimo mejor y se implican más en lo que necesitas.”

Y ahora ¿qué?

Pues ahora, como dice John Grinder (uno de los dos creadores de la PNL) ¡A practicar hasta la náusea! ¡En cualquier situación! ¡Con cualquier persona!, y cuéntame los resultados (diezcalzadaeduardo@gmail.com).

Y si deseas que te envíe el artículo periodístico que comenta la investigación de esas dos universidades escocesas, me lo puedes pedir y te lo enviaré encantado. Y si quieres aprender más PNL para tener más beneficios para tu vida, te puedes apuntar a una de nuestras Masterclass y Talleres Gratuitos de PNL, o a uno de nuestros cursos.

Que disfrutes de la vida, y que la vida sea buena contigo. Con afecto.

Eduardo Díez – Psicólogo y Coach.