Amor o sinceridad

AMOR O SINCERIDAD

¿Cuántos de nosotros nos hemos visto confrontados por este interrogante a lo largo de nuestras vidas?

¿Le digo la verdad a una persona que quiero, o mejor no lo hago para no hacerle daño? ¿Le digo a mi pareja que ya no le quiero? ¿Le cuento que le he engañado? ¿Qué hacer cuando la verdad puede convertirse en “sincericidio”?

Vladimir Jankélévitch (1903 – 1985), hijo de judíos rusos huidos a Francia, fue profesor de filosofía y vivió clandestinamente en el sur de Francia, durante los años de la ocupación nazi en la II Guerra Mundial.

En esos años, distribuyó panfletos que incitaban a la resistencia y ocultó refugiados en su casa. En eso consistía para él actuar moralmente: en comprometerse con una acción y con una causa. En 1968, se declaró “en cuerpo y alma” a favor del movimiento revolucionario estudiantil francés.

 
Compromiso

En una ocasión le preguntaron: ¿Qué es más importante, el amor o la verdad? Y respondió:

“El amor es más importante que la verdad. El amor es más verdadero que la verdad. El amor es una ‘sobre-verdad’. La sinceridad sin el amor no vale para nada. Es como ser sincero con la Gestapo (policía política nazi). Si yo escondo a un judío o a alguien de la Resistencia en un armario, y cuando un miembro de la Gestapo me pregunta si está ahí, yo respondo: ’Sí, está ahí’ porque esa es la verdad, ¿qué soy yo? Mi deber más sagrado es mentir. La mentira, es más preciosa que la verdad o que la sinceridad, cuando está al servicio de la ‘sobre-verdad’ del amor.”

Pero… ¿Qué es el amor? ¿Qué es para ti el amor? ¿Y para mí?

Éste es en tres flashes mi mapa del amor, de ese amor que está por encima de la verdad.

1. Yo te amo a ti, cuando deseo TU bien, y por eso, estoy dispuesto a entregarte una parte de mi vida (energía, tiempo, dinero…), cuando me lo pides o lo necesitas, para ayudarte a conseguirlo.

 
Entrega alegre

2. Además, esa entrega, para ser amorosa, tiene que ser alegre y libre. Si me entrego a la fuerza, si entregarme me entristece o me enfada, si me entrego por miedo a perderte, entonces me convierto (metafóricamente hablando) en una fuente que te da de beber agua más o menos contaminada.

3. Y el valor del “trozo” de mi vida, que estoy dispuesto a entregarte por amor, en cada momento, es la verdadera medida, del amor que te tengo, en ese preciso momento de nuestras vidas.

Como dijo el maestro budista tibetano Thinley Norbu Rinpoche (1931 – 2011), ”El amor es dar energía a alguien”. Algo simple y brillante, cuantificable e irrefutable: la energía positiva, alegre y libre que regalo, como expresión y prueba del amor.

 
Energía positiva

¿Qué es el amor para Ti? ¿Qué te llevas de esta historia?¿Qué pensamientos, imágenes o emociones te despierta?

Que tengas un buen día.

Eduardo Díez – Psicólogo y Coach.

PD. Siempre contesto todos los comentarios que me hacéis al post, aunque tardo unos días en hacerlo por motivos de trabajo. Si me envías un comentario y entras en el blog unos días más tarde, encontrarás tu comentario y mi respuesta. Muchas gracias por tu participación y por tu comprensión.