¿Alguna vez has querido hacer alguna cosa, o emprender alguna acción, pero te has pasado días y días inseguro, dudando y finalmente no te atreviste a hacerlo?

Estoy indeciso, tengo dudas, no estoy seguro

¿Quizás no te atreviste porque tenías miedo de fracasar o de equivocarte?

¿Quizás no te atreviste porque te comían las dudas?: “¿Y si no me salen bien las cosas? ¿Y si luego acaba mal? ¿Y si al final no es como me imagino?”

¿Quizás no lo hiciste porque querías estar seguro antes de pasar a la acción, y como nunca llegaste a estarlo ahí acabó todo?

A mí también me ha pasado lo mismo muchas veces en mi vida… hasta que un día, mientras dormía…

 
Dudas

Hace unos años, mientras dormía…

…se me apareció en sueños un mago muy especial, que con una mirada pícara y afectuosa, me regaló una bonita bolsa de cuero rojo, cerrada con una cinta dorada.

Dentro de la bolsa encontré 3 cajitas de plata, y un papel escrito, en el que ponía:

“Eduardo, cuando te llegue el momento de abrir estas cajitas de plata, lo sabrás.”

Me quedé muy intrigado, y aunque tenía ganas de abrirlas, no lo hice y decidí hacer caso del mensaje y esperar.

Un día, semanas más tarde, mientras estaba en casa, sentía un vago malestar corporal en el pecho y en la cabeza, a la vez que me encontraba algo triste y decaído.

Me senté a escuchar mi cuerpo, e interiormente me vino la idea de que el plan que me había hecho para las vacaciones de verano, estaba incompleto y le faltaba algo.

Seguí conectado conmigo mismo un poco más, y de repente me surgió una inspiración: «¡Me apuntaré a ese curso al que hace tiempo quiero ir!»

 
Tres cajitas

Y entonces empezó la guerra de siempre: una voz conocida surgió dentro de mi cabeza, con un runrún parecido al de un disco de vinilo rayado de los antiguos: «y si no hay curso en las fechas que quiero… y si es demasiado caro… y si no vale la pena… y si luego me aparece otra cosa mejor… y si después me arrepiento…»

¿Cuándo es la última vez que tu mente te «regaló» un pequeño suplicio como éste? Mi mente, a la que me despisto, no para de machacarme vivo con su retahíla de «y si», que desaniman al más pintado.

Los Tres Antídotos: Las 3 Cajitas de Plata

Entonces, me acordé de la bolsa de cuero, y saqué de ella la primera de las cajitas. La abrí y dentro estaba escrito el siguiente mensaje:

ANTÍDOTO Nº1 = «¿Y por qué no lo pruebas?» … Ah! me dije, ¿y por qué no pruebo el hacer lo que deseo hacer, experimentar lo que me hace ilusión, y luego ya juzgaré los resultados que he obtenido? … ¡en marcha! ¡acción!

Pero, a veces, como en este caso, el antídoto no era lo suficientemente poderoso, y la vocecita de los «y si» seguía erre que erre… Por eso, volví a abrir la bolsa de cuero, y cogí la segunda cajita, dentro de la cual, encontré este mensaje:

ANTÍDOTO Nº2 = «¿Y qué es lo peor que te podría pasar si lo pruebas? ¿Qué prefieres, hacerlo y correr ese riesgo, o no hacerlo?»

Este antídoto, luego he comprobado, que puede con casi todos los «y si», sin embargo, aquella vez, me encontraba atascado en una duda sin fin.

Por eso, volví a la bolsa del mago, y saqué la tercera y última cajita, en la que encontré escrito lo siguiente:

ANTÍDOTO Nº3 = «Tienes 59 segundos para decidirte, en caso contrario, te lo jugarás a cara o cruz con una moneda»

Hasta hoy, aún no he encontrado un «y si» que haya podido resistirse al tercer antídoto.

 
Moneda al aire

Así que ya sabes, ésta es la Fórmula de las 3 cajitas para decir adiós a tus “y si” miedos y dudas… ¡y pasar a la acción!

La Fórmula para Decir Adiós a tus Indecisiones y Dudas

Contra el veneno de tus “y si”, indecisiones, y dudas de pasar a la acción, tienes 3 antídotos para probar su efecto, por este orden, a saber:

  1. PROBAR Y VALORAR: ¿Y si… lo pruebo y veo qué tal resulta?
  2. ¿QUÉ ES LO PEOR?: ¿Y qué es lo peor que me podría pasar? Y… ¿qué prefiero: hacerlo y correr ese riesgo, o no hacerlo?
  3. MONEDA AL AIRE: O me decido en 59 segundos, o lo echo a suertes con una moneda.

En mi caso, aquel verano, hice el curso que deseaba y la experiencia resultó excelente, pero si no hubiera resultado así, también hubiera merecido la pena.

Te regalo estos tres antídotos, para que los uses cuando creas que te pueden ayudar, junto con mis mejores deseos para tu vida.

Me encantará recibir noticias tuyas, contándome cómo te ha ido.

Que tengas un buen día.

Eduardo Díez – Psicólogo y Coach.

PD. LOS 3 ANTÍDOTOS Y LA PNL. ¿Y qué relación tienen los 3 Antídotos con la PNL (Programación Neuro Lingüística)? Pues la actitud de prueba y error: no existe el fracaso, solamente el aprendizaje, y si algo no funciona prueba otra cosa… hasta encontrar aquella que funcione.